Las riquezas de este lugar

ReVisión guía de accesibilidad

Voy a cantar
junto a los variados y preciosos pájaros,
allí disfrutaría de las hermosas y fragantes flores,
las más agradables,
las que dan gozo

Cantares mexicanos (colección de cantos del siglo XVI en náhuatl)

Cuando los españoles llegaron a las Américas, quedaron deslumbrados por la plata y el oro que allí encontraron. Pero las riquezas de las Américas iban más allá de estos metales preciosos. Para la gente que vivía aquí, había otros materiales que poseían un valor mucho mayor. Eran muy apreciadas las conchas de espóndilo rojo provenientes de las cálidas aguas de Ecuador o las resplandecientes plumas verdes del quetzal, ambas se comercializaban a lo largo de grandes distancias. Así mismo, el vibrante tinte rojo de la cochinilla, un pequeño insecto que se halla en el nopal, se convirtió en una de las mercancías más importantes del Imperio español.

Colores que vuelan: las plumas

Mosaico de plumas con la imagen de San Juan Evangelista vestido con una túnica oscura. Un halo dorado rodea su cabeza. Una mano se eleva hacia el cielo, mientras que la otra sostiene un cáliz dorado que tiene una pequeña serpiente en el borde. Toda la escena está enmarcada con flores de colores.

Gift of the Collection of Frederick and Jan Mayer, 2013.389

Amanteca [Feather worker]
Mexico
St. John the Evangelist
1600s
Feathers and paper on copper
Gift of the Collection of Frederick and Jan Mayer, 2013.389

A lo largo de la historia, las plumas han sido admiradas por sus colores irisados. Fueron recolectadas y comercializadas en todo el continente como símbolos de riqueza y estatus social, y también para su uso en vestimenta de lujo, ornamentos y otros objetos. Asombrados por la habilidad de los artesanos locales para hacer impresionantes objetos con plumas, los españoles les encargaron la producción de imágenes cristianas, ello dio un nuevo significado a esta antigua artesanía.

Hoy, la destrucción del medio ambiente y el comercio ilegal de plumas han puesto en peligro a innumerables especies de aves nativas. Para llamar la atención sobre este problema, artistas como Eduardo Sarabia hacen referencia a la deforestación y la pérdida de los hábitats naturales, al mismo tiempo que reconocen la importancia del antiguo trabajo con plumas.

Obra de arte que muestra diferentes líneas verticales de colores dispuestas muy juntas unas de otras para crear una ilusión óptica.

Gift of Vance H. and Anne O. Kirkland, 1982.652. © 2019 Artists Rights Society (ARS), New York/ADAGP, Paris. © Photo Atelier Cruz-Diez Paris.

Carlos Cruz-Diez
Venezuelan, 1923–2019, lived and worked in Paris and Caracas
Physichromie No. 387
Paris, 1968
Acrylic on cardboard, plastic inserts, and wood
Gift of Vance H. and Anne O. Kirkland, 1982.652. © 2019 Artists Rights Society (ARS), New York/ADAGP, Paris. © Photo Atelier Cruz-Diez Paris.

Como bien observaron los artistas que hacían objetos con plumas, los colores que vemos en ellas son resultado de su propiedad para refractar la luz. En realidad, los colores que percibimos en las plumas no están ahí. En su serie Fisicromías, Carlos Cruz-Diez utilizó la ciencia de la percepción de los colores para crear un efecto que depende de los ojos y el cerebro del espectador y que no existe físicamente en la superficie pintada de la obra.

Regalo del mar: las conchas

Vasija de cerámica café oscuro con un espóndilus y una caracola en la base, y un asa en forma de estribo en la parte superior.

Gift of the Collection of Frederick and Jan Mayer, 1994.64

Unknown artist
Cupisnique style, northern Peru
Vessel in the Form of Interlocking Spondylus and Conch Shells
1400–400 B.C.
Ceramic
Gift of the Collection of Frederick and Jan Mayer, 1994.64

Los pueblos de la América antigua valoraban mucho las conchas como el espóndilo y la caracola, que eran muy codiciadas y se comercializaban a lo largo de grandes distancias. Por ejemplo, los aztecas exigían 1600 conchas de espóndilo al año como tributo de las regiones costeras. En Sudamérica, las conchas rojas de espóndilo abundan en las cálidas aguas del Ecuador, sin embargo, se consideraban una mercancía importante a miles de millas al sur, en el Perú.

Una mujer con un vestido de brocado de seda de pie junto a un clavicordio con partituras. Su cabello empolvado está decorado con adornos. Lleva puestos brazaletes de perlas, aretes y una gargantilla con una cruz. En el fondo, a la izquierda, cuelga una cortina azul.

Gift of the Collection of Frederick and Jan Mayer, 2014.209

Un rojo muy preciado: la cochinilla

Unknown artist
Mexico
Young Woman with a Harpsichord
1735–1750
Oil paint on canvas
Gift of the Collection of Frederick and Jan Mayer, 2014.209

El tinte para producir un rojo verdadero era desconocido para los artesanos europeos, por ello, cuando los españoles llegaron a México se maravillaron de los rojos vibrantes que vieron allí. Un insecto conocido como cochinilla se empleaba para producir este pigmento. Hace miles de años, los pueblos de las Américas comenzaron a cultivar la cochinilla, convirtiéndola en una mercancía muy preciada que se comercializaba en todo el continente.

Durante el período hispánico, la cochinilla se convirtió en una importante fuente de riqueza y fue utilizada para crear algunos de los tonos rojos que se hallan en las pinturas de la época. El uso de la cochinilla disminuyó drásticamente después de la invención de pigmentos rojos artificiales a finales del siglo XIX. Hoy en día, algunos artistas contemporáneos están reviviendo su uso debido a su incomparable riqueza de color y a sus referencias culturales.

ReVisión está organizada por los curadores del DAM Victoria I. Lyall, curadora Frederick y Jan Mayer de arte americano antiguo, y Jorge Rivas Pérez, curador Frederick y Jan Mayer de arte latinoamericano. La mayoría de las obras expuestas procederán de la colección permanente del DAM y se les sumarán obras en préstamo de instituciones como el Blanton Museum of Art y el Pérez Museum.