Introducción
Gerald Cassidy
Cui Bono?
about 1911
Oil paint on canvas
93 1/2 × 48 in.
Collection of the New Mexico Museum of Art: Gift of Gerald Cassidy, 1915 (282.23P). Photo by Blair Clark.
Durante el siglo XIX, los euroamericanos describieron, entendieron y representaron al Oeste estadounidense como un lugar de maravillas culturales, religiosas y geográficas: su propia versión del “Oriente”. Dada la cercanía cultural y artística entre Francia y Estados Unidos, el orientalismo francés (un influyente estilo artístico arraigado en la fascinación y las ficciones en torno a las culturas árabes e islámicas) impregnó el arte, el diseño, la música, la literatura y los espectáculos estadounidenses. Un contexto común de expansión colonial —Francia en Argelia y Estados Unidos en el Oeste— reforzó la popularidad de los elementos orientalistas usados por los artistas para representar el occidente del país.
Al igual que las historias coloniales de Francia y Estados Unidos, estas obras son complicadas. Compuestas a partir de la memoria, la imaginación y la observación, estas ofrecen un poderoso documento visual que, con frecuencia, disimula su realidad de objetos construidos. Como observadores, a menudo tendemos a tomar como fácticas las imágenes ficticias o estereotipadas que ocultan o distorsionan la diversidad de las comunidades indígenas del mundo. ¿Es posible separar los hechos de la ficción? ¿Cómo podemos cultivar un ojo crítico ante la belleza y, a la vez, albergar opiniones y sentimientos contradictorios al considerar el impacto de este legado colonial?
Esta exposición ofrece oportunidades de examinar y confrontar estas preguntas al reinsertar el arte del Oeste estadounidense en su contexto trasatlántico.
El orientalismo francés en su marco
El término “Oriente” proviene del latín oriens, “el este”, y fue acuñado en Europa para designar lugares y poblaciones de África del Norte, Turquía, la cuenca del Mediterráneo y la mayor parte del mundo islámico, extendiéndose a toda Asia. Aunque los europeos llevaban siglos fascinados por estas regiones, la breve ocupación de Egipto por Napoleón Bonaparte a fines del siglo XVIII renovó dicho interés, generando un cúmulo de preconceptos y estereotipos en torno a África del Norte que se reflejaron en muchos aspectos de la cultura francesa.
Las obras de artistas franceses del siglo XIX inspiradas en África del Norte y el mundo islámico en general suelen designarse como “orientalismo francés”. Este estilo fue en paralelo con la expansión colonial de Francia en Argelia a partir de la década 1830. La omnipresencia de las imágenes orientalistas en muchos aspectos de la cultura francesa como las artes, la literatura y la ópera normalizó ciertas nociones sobre África del Norte, disimulando los efectos de la colonización. Esta sala muestra diversas representaciones emotivas, realistas, fantásticas y subjetivas de muchos “Orientes” y prepara el camino para comprender cómo abordaron los artistas de Estados Unidos temas y técnicas similares para representar el Oeste.
Luc Olivier Merson
Cleopatra Embarking on the Nile
late 1800s
46 × 65 in.
Collection of Dr. Richard Cohn and Mrs. Susan Cooper. Photography by Christina Jackson, courtesy Denver Art Museum
El orientalismo francés abarca una gama de imágenes fantásticas, entre ellas pinturas históricas imaginarias como este espectáculo egipcio. El interés de Luc-Olivier Merson en la historia de Egipto refleja la vigente popularidad de la “egiptomanía” a fines del siglo XIX, inspirada por los tempranos intentos de colonizar el país por parte de Napoleón. Muchos artistas, como Merson, no viajaron a África del Norte, sino que se inspiraron en la amplia difusión de obras y temas orientalistas.
Eugène Fromentin
An Encampment in the Atlas Mountains
about 1865. Oil paint on canvas
41 5/16 x 56 7/16 in.
The Walters Art Museum, Baltimore: Acquired by William T. Walters, between 1878 and 1884. 37.195
Eugène Fromentin viajó a Argelia tres veces entre 1846 y 1853. Luego publicó dos libros y realizó numerosas pinturas de sus experiencias allí. Si bien se basan en observaciones de primera mano, sus obras están mediadas por su imaginación, su técnica y las preferencias de sus clientes europeos y americanos. El interés de Fromentin en las culturas ecuestres y los vastos paisajes, como se aprecia aquí, anticipa representaciones posteriores de las culturas y geografías del Oeste estadounidense.
A plain and literal translation of the Arabian nights' entertainments by Richard F. Burton, 1898. Book. Lent by Denver Public Library, Western History and Genealogy Department, CA398.3 A658bd v.1. Photography by Christina Jackson, courtesy Denver Art Museum
Las mil y una noches, una colección de cuentos de culturas de Egipto, Persia, Mesopotamia y regiones vecinas, se publicó por primera vez en francés e inglés a principios del siglo XVIII. Sus formidables narraciones, aventuras variadas y personajes memorables lo hicieron uno de los libros más populares en Europa y Estados Unidos hasta entrado el siglo XX. Dada su celebridad, ha tenido una influencia amplia y a veces engañosa sobre las perspectivas en torno al mundo árabe.
Charles-Émile-Hippolyte Lecomte-Vernet
A Jewess of Morocco: Costume de Fête
1868
Oil paint on canvas
50 ¾ x 34 ¼ in.
On loan from Chrysler Museum of Art, Gift of Walter P. Chrysler, Jr. 71.2059
Durante el siglo XIX y principios del XX, la comunidad judía de Marruecos sumaba cientos de miles. Para los artistas visitantes, a menudo era más fácil conseguir modelos judías que musulmanas. Aquí, Charles Émile Hippolyte Lecomte-Vernet pintó a una mujer anónima con su mejor atuendo, llamado kiswa al-kabira. Al presentarla con pose segura de sí y también seductora, el artista sugiere las actitudes contradictorias de una época en que se respetaba y a la vez se fetichizaba su cultura.
Alphonse-Étienne Dinet
Man in a Large Hat (Homme au Grand Chapeau)
1901
Oil paint on canvas
15¼ × 10½ in
Musée d'Orsay and Cité nationale de l'histoire et de l'immigration, Paris. © RMN-Grand Palais/Art Resource, NY. Photograph by Daniel Arnaudet
Nacido Alphonse-Étienne Dinet, este artista francés se radicó en Argelia, se convirtió al islamismo y se cambió el nombre a Nasreddine. Su retrato de este hombre, de gran agudeza psicológica, destaca el respeto del artista por la gente y la cultura argelinas, pero aquí cerca también se aprecia su retrato de una adolescente que coquetamente sostiene su velo ante su rostro, adentrándose en el problemático tropo de la juvenil seductora.
Voces comunitarias
Muchos participantes de los grupos focales señalaron lo difícil que resulta separar los hechos de la ficción en estas obras:
Jean-Joseph Benjamin-Constant
In the Sultan's Palace
date unknown
Oil paint on canvas
26 × 19½ in. (66.0 × 49.5 cm)
Gift of Dr. and Mrs. Elmer Sandberg in honor of Mr. and Mrs. Henry H. Robinson, from the Permanent Collection of the Utah Museum of Fine Arts, University of Utah, UMFA1973.081.001
¿Cómo podemos distinguir en estas pinturas lo que se basa en la fantasía? Aquí noté la alfombra. Mi padre es de Afganistán y su cultura tiene gran aprecio por las alfombras y ese tipo de arte. Ese detalle me hace pensar en algo ‘auténtico’, pero esto es fantasía. ¿Qué pensarán los visitantes sobre la diferencia entre realidad y fantasía?
Algunos participantes de los grupos focales señalaron obras que reflejan un fuerte individualismo:
John Singer Sargent
Egyptian Woman
1890–91
Oil paint on canvas
25½ × 21 in. (64.8 × 53.3 cm)
Metropolitan Museum of Art: Gift of Mrs. Francis Ormond, 1950, 50.130.21. Image copyright © The Metropolitan Museum of Art. Image source: Art Resource, NY
Soy de Egipto y, para mí, esta es una de las pocas imágenes, o retratos, de la exposición que no parece obviamente filtrada por la imaginación orientalista. Incluso el velo que lleva la mujer no está usado aquí para degradarla como objeto sexual o demonizarla. Hay en ella un elemento de fuerza y determinación.
Los consultores expertos señalaron a menudo ausencias notables en las obras:
Elizabeth Nourse,
Moorish Prince (Head of an Algerian)
1897
Oil paint on canvas
32 × 23¾ in. (81.3 × 60.3 cm)
New Britain Museum of American Art: Harriet Russell Stanley Fund and through exchange, 1981.68
La negrura está muy presente en el arte orientalista francés, pero rara vez en el arte del Oeste estadounidense. Creo que resulta iluminador pensar en la negrura como una “ausencia presente” en dicho arte del Oeste, un escape de los artistas blancos hacia un mundo imaginario carente de personas negras y lo que ello implicaba.
Frederic Arthur Bridgman
An Oriental Beauty
late 1800s
Oil paint on canvas
26 x 32 in
Dahesh Museum of Art, New York. 2012.16. © Dahesh Museum of Art, New York/Bridgeman Images
Charles Marion Russell
Keeoma #1
1896
Oil paint on academy board
18½ × 24½ in
Private collection. Photo courtesy of the Amon Carter Museum of American Art, Fort Worth, Texas
La odalisca, tema frecuente en el arte orientalista, es una mujer en un escenario doméstico exclusivamente femenino, o harén. Su habitual pose reclinada y su mirada directa refuerzan los supuestos acerca de su disponibilidad sexual. Desde la perspectiva del colonizador, ella es un símbolo seductor de gentes y tierras por conquistar. Este estereotipo niega los roles complejos y variados de las mujeres, convirtiéndolas en objetos exóticos de consumo. En Norteamérica, algunos artistas usaron este tema para representar a las mujeres indígenas. Tales representaciones sexualizadas influyen en los crímenes que aún se cometen contra las mujeres, niñas y personas de dos espíritus (femenino y masculino) desaparecidas o asesinadas de las comunidades indígenas.
Edward C. Moore for Tiffany and Co.
Indian coffeepot
about 1874
Sterling silver
10¼ × 6½ × 4¾ in
Dallas Museum of Art: Gift of Mr. and Mrs. Jay Gillette by exchange, Marie and John Houser Chiles, Mr. and Mrs. D. A. Berg, and Dr. and Mrs. Kenneth M. Hamlett, Jr., 1990.186. Image courtesy Dallas Museum of Art
Unknown artist, Egypt
Tray
about 1300–50
Brass inlaid with silver
2 × 18½ in. dia.
Metropolitan Museum of Art: Edward C. Moore Collection, Bequest of Edward C. Moore, 1891, 91.1532. Image © The Metropolitan Museum of Art. Image source: Art Resource, NY
A partir de mediados del siglo XIX, las artes decorativas de África del Norte y el mundo islámico en general tuvieron más presencia en los mercados europeos y estadounidenses. Edward C. Moore, diseñador principal de la firma de joyería y platería norteamericana Tiffany & Co., utilizó elementos de su propia colección de arte internacional (incluida la bandeja egipcia expuesta aquí cerca) para crear diseños híbridos que influirían en el desarrollo de un estilo distintivo que Moore consideraba típicamente estadounidense. Hoy, este tipo de fusiones visuales plantean interrogantes sobre los límites entre la inspiración y la apropiación.
Near East to Far West: Fictions of French and American Colonialism is organized by the Denver Art Museum. It has been made possible in part by a major grant from the National Endowment for the Humanities: Democracy demands wisdom. Research for this exhibition was supported by the Terra Foundation for American Art. It is presented with generous support from Keith and Kathie Finger, the Gladys Krieble Delmas Foundation, Sotheby's, the donors to the Annual Fund Leadership Campaign, and the residents who support the Scientific and Cultural Facilities District (SCFD). Promotional support is provided by 5280 Magazine and CBS Colorado.