Alma Thomas (1891-1978) buscaba la belleza cada día y en una ocasión expresó: “Cualquier cosa podría ser arte. Podría ser un comportamiento, siempre y cuando sea hermoso”. A mediados de la década de 1960 y con el trasfondo de la guerra de Vietnam y el creciente movimiento por los derechos civiles en los Estados Unidos, Thomas plasmó en sus pinturas impresionantes interacciones de motivos y colores vivos. En su obra, el color se convirtió en algo simbólico y multisensorial, pues evocaba sonido, movimiento, temperatura e incluso aroma. Durante una época de tumulto político en la vida estadounidense, ella siguió creyendo en el poder recuperador de la belleza y se dedicó a cultivarla.
Composición de color se basa en la amplia colección de pinturas de Thomas en el Smithsonian American Art Museum. Esta exposición, organizada en torno al espacio, la Tierra y la música, temas favoritos de la artista, nos invita a ver el mundo a través de la mirada de Alma Thomas.
Acerca de Alma Thomas
Nació en 1891 en Columbus, Georgia. Cuando era adolescente, se mudó con su familia a Washington D. C., donde vivió hasta el final de su vida, en 1978. Fue la primera estudiante que obtuvo un diploma en Bellas Artes por la Universidad Howard, en 1924, y se desempeñó como educadora de arte en escuelas públicas del distrito de Columbia durante más de 30 años. Thomas se dedicó por completo al arte después de su jubilación, en 1960. A los 80 años, logró un reconocimiento sin precedentes para una artista afroamericana, y presentó exposiciones individuales tanto en la Corcoran Gallery of Art, en Washington D. C., como en el Whitney Museum of American Art, en Nueva York. Fue un personaje vital en las comunidades artísticas de la ciudad y llegó a ocupar la vicepresidencia de la Barnett-Aden Gallery, una de las primeras galerías privadas cuyos propietarios eran personas afrodescendientes.
Espacio y cielo
Amo el cambio, amo lo nuevo. Me llevo bien con la tecnología. Pinto la tierra y el espacio.
Alma Thomas nació a finales del siglo XIX, como le gustaba decir, “en los días del caballo y la calesa”. No tenía deseo alguno de permanecer allí. Orientada conscientemente al futuro, se adhirió a los cambios tecnológicos y sociales de su época. Reflejaba su actitud de mirar hacia adelante al pintar composiciones abstractas, vívidas y audaces, y al crear “un nuevo arte que representaba una nueva era”.
Precisamente, Thomas admiraba el programa de vuelo espacial tripulado de la NASA de las décadas de 1960 y 1970. Creó numerosas pinturas inspiradas en sus eventos televisados y en las fotografías reveladoras de la Tierra, tomadas desde el espacio. Ella imaginaba el espacio sideral como un lugar que estaba más allá del conflicto humano: “Me encantaría estar en la Luna para sentir la belleza, la inmensidad y la pureza. Allí no hay nada que haya sido destruido por el hombre, no hay guerra”, decía.
El eclipse
1970
Pintura acrílica sobre lienzo
Smithsonian American Art Museum: Donación de la artista, 1978.40.3
El eclipse fue la última obra de Thomas, creada como parte de su serie Espacio. Se inspiró en el eclipse solar total del 7 de marzo de 1970, el cual pudo verse en todo el este de los Estados Unidos, incluyendo Washington D. C. Con un centro azul oscuro y radiantes rayos de color, la pintura de Thomas captura este peculiar momento de alineación celeste y la composición descentrada evoca el movimiento progresivo de la Luna en el cielo.
Fantasía celestial
1973
Pintura acrílica sobre lienzo
Smithsonian American Art Museum: Legado de la artista, 1980.36.11
Snoopy ve la Tierra envuelta en el atardecer
1970
Pintura acrílica sobre lienzo
Smithsonian American Art Museum: Donación de la artista, 1978.40.4
En Snoopy ve la Tierra envuelta en el atardecer, la devoción de Thomas por la belleza se amplía a escala planetaria. El código de llamada del módulo lunar Apolo 10 era “snoopy” (curioso, en español), por uno de los personajes de la tira cómica Peanuts y también nombre de la mascota de la NASA. Los astronautas viajaron en esta nave espacial alrededor de la Luna para explorar un lugar de aterrizaje propicio. Cautivada por sus relatos sobre la observación de la Tierra desde el espacio exterior, Thomas retrató nuestro planeta animado por el reflejo de la luz del Sol.
Antares
1972
Pintura acrílica sobre lienzo
Smithsonian American Art Museum: Legado de la artista, 1980.36.13
Este lienzo densamente estampado conjura la superficie caliente de la supergigante y roja Antares. Una de las estrellas más brillantes y rojas visibles a simple vista, Antares destaca por su característico matiz rojizo, solo comparable con el del planeta Marte. De hecho, el nombre de la estrella significa “rival de Ares”, el antiguo dios griego de la guerra, conocido como Marte por los romanos.
Noche gris
1972
Pintura acrílica sobre lienzo
Smithsonian American Art Museum: Adquisición del museo, 1972.147
Fenómeno de la noche gris
1972
Pintura acrílica sobre lienzo
Smithsonian American Art Museum: Donación de Vincent Melzac, 1975.92.1
Secciones de la guía de exposición
Composing Color: Paintings by Alma Thomas is organized by the Smithsonian American Art Museum. Generous support has been provided by the Helen Frankenthaler Foundation, Chris G. Harris, the Wolf Kahn Foundation, and Susan Talley.
Support for the presentation at the Denver Art Museum is provided by the Birnbaum Social Discourse Project, the donors to the Annual Fund Leadership Campaign, and the residents who support the Scientific and Cultural Facilities District (SCFD). Promotional support is provided by 5280 Magazine and CBS Colorado.