chairs on display in Have a Seat exhibition

Entrevista con la diseñadora Laura Noriega

Laura Noriega es una de los 22 diseñadores que se presentan en la exposición Have a Seat: Mexican Chair Design Today (Tome asiento: Sillas mexicanas contemporáneas). La admisión a esta exposición se incluye con la entrada general, que es siempre gratuita para las personas de hasta 18 años, así como también para los miembros del museo. Puedes ver estas sillas (y sentarte en ellas) hasta el 3 de noviembre.

Clara Ricciardi: Me encantaría que nos platicaras ¿cómo es que llegas al diseño de la silla Tu piel?

Laura Noriega: En el año 2012 estaba realizando una estancia de investigación en Kioto, Japón. Me gané una beca para hacer investigación bajo el tema de diseño moderno y técnicas artesanales. Yo tenía ya varios años trabajando en México con comunidades artesanales porque es lo que más me apasiona: los materiales, los procesos y, sobre todo, las técnicas tradicionales locales.

En Japón estuve visitando todas las artesanías que pude: tejedores de bambú, porcelana, cerámica, ebanistería, metalúrgica. Pero desde que llegue estuve muy atrapada y muy curiosa por las fabricaciones de los tatamis, por su similitud con los petates; tanto fonéticamente, porque son tres silabas: ta-ta-mi, pe-ta-te y, sobre todo, por la nostalgia de ver cómo una cultura como la del Japón sí logró mantener su tradición de hacer sus actividades en el piso.

A mí me tocó de niña ir a algunas comunidades y sentarnos en el piso, donde estaban haciendo las tortillas, etcétera, sobre el petate. Recuerdo el aroma de los espacios que estaban cubiertos por el petate, que tienen este perfume de la palma, muy fresco, y en Japón es lo mismo (experiencia olfativa), cuando llegas a un espacio tradicional donde tienen los tatamis. Los tatamis están hechos de esta fibra, que se llama igusa, que yo desconocía. Eso es porque solamente los conocemos como tatamis. Entonces, yo me aventuré a investigar sobre eso. Fui al sur de Japón, conocí las plantaciones de esta fibra.

La fibra era de unos tubitos, se parecía mucho a los tubitos de la paja. No era plana, lo que pasa es que cuando ya la tejen, pues se aplana. Y todo esto me hizo reflexionar sobre la memoria sensorial que tenemos,que nos evocan los objetos y los materiales y que nos transportan a lugares. En mi deseo de llevarme un pedacito de Japón hacia México, es que decidí hacer una pieza que cumpliera la misma función del tatami, pero en una forma más contemporánea que sería algo en qué sentarte, que sería una silla. Es así que empezó a formarse esta idea de hacer esta silla.

3 chairs on display in the Have a Seat Gallery

Laura Noriega, mexicana, nació en 1980 en Guadalajara, México, donde vive y trabaja. Tu piel, 2012. Madera de nogal, algodón tejido a mano y tejido sintético. Elaborado por Tributo en Zapopan y Guadalajara, México. El textil del asiento fue fabricado en telar de pedal en Santa María del Tule, Oaxaca por el Artesano Alfredo Hernández Orozco. © Laura Noriega. Foto: Vista de sala en Tome asiento: Sillas mexicanas contemporáneas. © Denver Art Museum

El objetivo era hacer una silla baja, que pudiera ser muy ligera visualmente, que se elevara casi volando desde el suelo. Yo estaba pensando ahí sobre cómo en todas las culturas hay texturas y hay textiles y materiales y aromas que nos transportan a esa nostalgia con la que nosotros queremos llenar nuestros espacios, que nos hacen sentir como protegidos, en casa, en el hogar. La silla se llama Tu piel, para que fuera muy fácil de intercambiar esta “piel exterior”.

El primer prototipo lo hice allá en Japón, con ebanistas de las estructuras de madera, y está hecho en tatami. Lo tengo yo aquí, en México. El asiento que actualmente tiene el museo está tejido a mano, en telares de pedal en Oaxaca. Ya estando en México desarrollé un catálogo de distintas texturas para la silla. Actualmente la fabricamos con piel natural, con tejidos de algodón y tejido sintético. El objetivo era ese, tener un asiento con todas las personalidades posibles que pueden darse en cualquier parte del mundo.

Y otro detallito sobre la silla que pocas personas saben: Si te sientas en ella, puedes alcanzar a tocar sus orillas, tienen una concavidad, de la misma manera en que los tubitos de la igusa también tienen unas concavidades. Como son tubitos, es lo mismo que pasa con la palma. Tú ves estos tubitos sueltos, de la palma o de la igusa, pero cuando los unes, los estructuras como que los trenzas, generas este tejido. Es un poco un reclamo también. Ese detallito de las sillas es en honor a las fibras naturales.

CR: Muchas gracias por tu respuesta. A mí me encanta pensar en el petate, pensar que estás integrando la cultura mexicana en esta silla.

LN: Ahora, en este año, mi objetivo es hacer una silla utilizando el petate. Estuve buscando los artesanos que lo tejieran en una forma digamos más delgada y más fresca para poderle dar forma antes de que se rompa la fibra, porque luego cuando la fibra se seca, se endurece y se rompe.

CR: ¿Tus artesanos para el petate están también en Oaxaca, o están en otra región de México que todavía trabaja el petate?

LN: Si, también hay artesanos del petate en Oaxaca, en Chiapas y también en Michoacán. Yo a los que he estado visitando para desarrollar este asiento están en Michoacán, por cuestiones de cercanía con Guadalajara (donde vive la artista) me queda mucho más accesible.

Explora Guía de exposición de Have a Seat para aprender más acerca de los diseñadores de la exposición.