black and white photo of a bus stop in a remote area

5 fotografías por mujeres en la colección del DAM

En este artículo daremos una mirada más atenta a cinco fotografías tomadas por mujeres y pertenecientes a la colección de fotografía del DAM. Exploraremos la obra de una de sus pioneras y cuatro fotógrafas contemporáneas cuyos nombres merecen darse a conocer

foto antigua de una casa.

Henrietta Augusta Mostyn (británica, 1830–1912) [Casa de dos pisos con tres chimeneas], década de 1850. Copia a la sal albuminada. The A. E. Manley Photography Collection en el Denver Art Museum, 2020.27

foto de familia en blanco y negro.

Judith Joy Ross (estadounidense, nacida en 1946), Untitled, from Eurana Park, Weatherly, PA (Sin título, de la serie Eurana Park, Weatherly, PA), 1982. Copia al gelatinobromuro de plata. Denver Art Museum: Donación de Kerstin y Robert Adams, 2018.483 ©Judith Joy Ross, cortesía de Galerie Thomas Zander, Colonia

Close-up of a Black person with their face in their hands; their hands are covered in sand and their eyes, and the top of their head is shrouded in darkness.

Angèle Etoundi Essamba, Fille des Sables, 1996. Gelatin silver print. Denver Art Museum: Gift of Laura and David Merage, 2002.98. © Angèle Etoundi Essamba

Old photo of a bus stop in a remote area.

Ursula Schulz-Dornburg, Erevan-Edchmiatzin, from the series Bus Stops, 2001. Gelatin silver print; 14 x 17 1/2 inches. Denver Art Museum: Funds from Frederic H. Douglas by exchange, 2018.673 © Ursula Schulz-Dornburg

Black and white photograph of a large tree perched on the edge of a hill with a woman nearby.

Flor Garduño, El árbol de Yalalag, Mexico, 1983. Gelatin silver print; 8 3/4 x 12 inches. Denver Art Museum: Gift of an anonymous donor, 2019.789. © Flor Garduño

Henrietta Augusta Mostyn

Una de las fotografías más antiguas que alberga la colección del DAM, y el ejemplo más temprano que tenemos por una mujer fotógrafa, es obra de Henrietta Augusta Mostyn (nacida Nevill), que data de la década de 1850. La técnica de la fotografía fue producto de años de investigaciones científicas e innovaciones técnicas, pero desde que se dio a conocer al público, en 1839, evolucionó rápidamente, al igual que los usos que fue dándole la sociedad. El deseo de captar imágenes del mundo que nos rodea atrajo a muchos a este nuevo medio. Mostyn retrataba sobre todo personas, arquitectura y paisajes. Esta vista de una enorme casa de campo, con su huerto y un grupo de amigos o familiares a la izquierda, combina los tres temas. Mostyn provenía de una familia inglesa adinerada, lo cual probablemente le hizo más fácil dedicarse al arte fotográfico en aquellos años pioneros. En diciembre de 1852, la Sociedad de las Artes de Londres organizó la exposición titulada Recent Specimens of Photography (Muestras recientes de fotografía), una de las primeras dedicadas por completo a dicho medio. La muestra reunió obras de 76 fotógrafos profesionales y aficionados. Mostyn y su hermana Isabel fueron las únicas mujeres incluidas. En los años siguientes, Mostyn aprovechó la oportunidad de participar en los clubes fotográficos que estaban surgiendo, en su mayoría integrados por hombres. Expuso con la Sociedad Fotográfica en 1854 y participó en el Club de Intercambio Fotográfico de 1855 a 1858. Más tarde, mientras vivía en Gales, Mostyn continuó apoyando a las mujeres en el arte con la Mostyn Art Gallery (est. 1902) que construyó en Llandudno y que sirvió, en un inicio, como sede y espacio expositivo para la Sociedad Artística de Damas de Gwynedd, formada por artistas que fueron rechazadas en las sociedades de arte locales por motivo de su género.

El espacio que forjaron Mostyn, y otras como ella, en esa primera época sin duda ayudó a abrir puertas para las artistas que las siguieron. Y ahora, demos un salto en el tiempo para ver la obra de cuatro fotógrafas contemporáneas de nuestra colección.

Judith Joy Ross

Judith Joy Ross es una fotógrafa estadounidense conocida por sus sensibles retratos de desconocidos. De carácter introvertido, Ross ha encontrado en la fotografía una vía para conectarse con las personas como no logra hacerlo fácilmente en su vida cotidiana. No da instrucciones a sus modelos, más bien les da la oportunidad de compartir algo de sí mismos ante los demás en un momento particular. Esta fotografía fue tomada en Eurana Park, Pensilvania, donde creció Ross. Aparecen en ella dos adolescentes sentadas en actitud informal, pero segura, sobre el tronco de un árbol cortado. El tocón, más alto de lo común, sirve como especie de pedestal para las chicas, su pose y su expresión. El crecimiento del árbol ha sido truncado, pero sobre su tronco está la próxima generación con todo el potencial que representa. La fotografía de Ross nos habla de la humanidad y la vulnerabilidad que nos unen.

Angèle Etoundi Essamba

Angèle Etoundi Essamba capta imágenes empoderantes del cuerpo femenino negro. La artista creció en Camerún, vivió en Francia y actualmente está radicada en Ámsterdam. En sus fotografías aspira a revocar los estereotipos de las mujeres africanas y a celebrarlas mediante imágenes que enfatizan la dignidad, la gracia, la maternidad, la fuerza y la consciencia de las mujeres que conoce. Essamba se centra a menudo en fragmentos del cuerpo para poder resaltar formas, movimientos y texturas que surgen de la figura humana y explorar el cuerpo como metáfora. En Fille des sables una mujer alza sus manos y antebrazos cubiertos de arena para enmarcar su rostro. La composición dirige nuestra atención hacia su boca, fuente de su voz. La identidad de la mujer en esta fotografía serena e impactante no se nos revela, de modo que su mensaje puede ser universal.

Ursula Schulz-Dornburg

Al fotografiar la arquitectura y el paisaje que la enmarca, la alemana Ursula Schulz-Dornburg explora el paso del tiempo y las huellas del cambio (político, social, cultural, ambiental) en los lugares que retrata. Erevan-Edchmiatzin pertenece a la serie Bus Stops, que la artista dedica a paradas de autobús construidas en Armenia en las décadas de 1970 y 1980, durante el mandato soviético de Leonid Brézhnev. Dado que el diseño de cada una se encargó a un arquitecto distinto, presentan diversidad de estilos y materiales. A menudo aisladas en el paisaje, estas estructuras estaban destinadas a guarecer a los que esperaban el autobús, pero debido a la falta de mantenimiento muchas ya no cumplen su propósito. Schulz-Dornburg mira estas paradas como símbolos del tiempo, el deterioro, la historia y la idea de estar entre lugares, espacios o tiempos.

Flor Garduño

En su serie Witnesses of Time, Flor Garduño explora de qué formas el ciclo vital y los vínculos profundos con el mundo natural, la historia y las tradiciones/creencias indígenas están integrados en la vida cotidiana de los habitantes de los pueblos que retrata en México, América Central y América del Sur. El elemento predominante en El árbol de Yalalag, México, es el árbol situado en el centro de la imagen. Su mero tamaño indica que lleva tiempo arraigado en esa tierra, asomado al borde de una colina. Mientras crecía, el viento y el ambiente de su entorno lo moldearon, y fue testigo de la vida que lo rodeaba. En la parte inferior, a la izquierda, un camino dirige nuestra mirada hacia una mujer que se arregla su rebozo, o quizás fue captada en un instante de reverencia ante algo superior a ella. Al observar con atención, vemos que las hojas y ramas del árbol aparecen difuminadas al moverse con el viento, tan vivas y dinámicas como la mujer junto a ellas.